Urge adquirir conciencia ecológica y promover la educación ambiental. La preservación de los recursos ambientales es un reto sobre el que trabajar desde las aulas como instrumento para introducir también valores cívicos. 

En la segunda quincena de mayo “celebramos” varios días mundiales y/o europeos relacionados con la protección del medio ambiente: el 21 es el Día de la Red Natura Europea, el 22 el de la Diversidad Biológica y el 24 es el Día de los Parques Naturales. A estas fechas tenemos que añadir el pasado 22 de abril, cuando se celebró el Día Mundial de la Tierra y el próximo 5 de junio será el Día mundial de los Océanos. Se trata de una serie de fechas que normalmente se celebran de forma muy “oficial” pero que sin compromiso ciudadano impactan poco en nuestra vida diaria. Sin embargo, la educación ambiental es básica y como tal se considera un tema transversal.

Ahora con la crisis mundial desatada con la COVID-19, el planeta parece enviar un mensaje de advertencia muy fuerte: la humanidad tiene que reinventar su relación con la naturaleza, en palabras de Inger Andersen directora ejecutiva del PNUMA (1). No es una opinión particular, todas y todos los científicos comparten que tenemos que adquirir conciencia ambiental. Por ejemplo, la investigadora María Blasco (2), indica en una entrevista reciente que la destrucción del medio ambiente y de las zonas donde viven animales salvajes —antes naturales y alejadas de los humanos, pero ahora con ganadería cerca— facilita que los virus salten a las personas.

En 2020, por primera vez en sus 15 años de historia, el Informe de Riesgos Globales del Foro Económico Mundial (3) señaló el riesgo ambiental en las primeras posiciones, incluido el cambio climático y la biodiversidad. Es evidente que la educación ambiental debe tomarse en serio e incluirse como tema transversal en el currículum educativo.

La educación ambiental es un instrumento de formación en valores

El informe del Panel Intergubernamental sobre Diversidad Biológica de la ONU – IPBES (4), ya en mayo del año pasado, advertía de que hasta un millón de especies afrontan el peligro de desaparecer. Nos enfrentamos a una época de extinciones masivas consecuencia directa de la actividad humana y que avanza a gran velocidad, en la que corremos el peligro destruir no sola la naturaleza, sino también los logros alcanzados como sociedad.

Naciones Unidas a través de los programas de la UNESCO lleva más de medio siglo promoviendo programas de sensibilización ambiental y promoción de la educación. En este sentido la declaración en 1994, del 22 de mayo como Día Internacional de la Biodiversidad Biológica se enmarcó como una de las iniciativas para caminar hacia un Desarrollo Sostenible. Esto suponía plantear la educación ambiental como un tema transversal de modo que se relacione de forma directa los problemas sociales con la inminente crisis climática y ambiental.

¿Qué supone plantear que la educación ambiental como un tema transversal? Para Naciones Unidas abordar la preservación de la biodiversidad no se reduce a la protección de los recursos naturales. Promover la educación ambiental para conseguir un desarrollo sostenible significa también luchar contra la pobreza, promover una dinámica demográfica sostenible o impulsar un cambio en las pautas de consumo. También entiende necesario promover estrategias de comercio sensibles con el medio ambiente e impulsar la transferencia de tecnologías ambientalmente responsables. Pero sobretodo subraya la relevancia de fomentar la ciencia e impulsar la formación e información para que la sociedad pueda enfrentarse de forma responsable y participativa a la toma de decisiones. Para alcanzar todos estos objetivos, la educación cívica y ambiental de las y los más jóvenes es imprescindible, más aún en el área científica.

La educación ambiental puede ser un tema transversal de tu programación didáctica

Estamos convencidas de que la educación es un área especialmente importante para fortalecer la conciencia ambiental colectiva. Una ciudadanía formada y bien educada será más sensible a los problemas ambientales y podrá entender mejor la relación entre su comportamiento diario y las consecuencias que se derivan para el entorno más inmediato. Si cuidamos la Naturaleza, nos cuidamos a nosotras mismas, aumentamos nuestra calidad de vida, y gozamos de la oportunidad de disfrutar de un medio ambiente en las mejores condiciones. Pero ¿cómo trasladamos este planteamiento a nuestro ideal educativo? A través de la programación didáctica.

En la oposición, la prueba de la programación didáctica y la defensa de las unidades didácticas adquiere más relevancia en cada convocatoria. Por eso es importante trabajar un documento propio y elaborar una propuesta pedagógica original, divertida e innovadora.

 ¿Cómo subrayamos la originalidad? Reforzando los puntos fuertes de nuestra propuesta pedagógica; por ejemplo, trabajar el compromiso cívico y la educación ambiental como tema transversal central que articule toda la programación.

La educación ambiental puede ser el punto fuerte de tu programación

A la hora de diseñar cada Unidad Didáctica hay una pregunta inicial que debemos responder ¿Qué enseñamos? Y tres elementos destacados del currículo que debemos considerar: competencias contenidos y objetivos. Hablamos de los contenidos que vamos abordar de forma directa o explicita a lo largo de una secuencia de actividades más o menos motivadoras y con distintos tipos de recursos que promuevan un aprendizaje significativo. Las competencias representan las habilidades que a largo plazo esperamos que desarrolle nuestro alumnado: capacidad de razonamiento crítico, habilidades en la resolución de problemas, etc.

Pero ¿cómo introducimos la conciencia cívica y la educación ambiental como tema transversal en la programación didáctica? El apartado de objetivos de las Unidades Didácticas ofrece el espacio para incluir capacidades y conceptos que entendemos definen el espíritu de nuestra propuesta pedagógica, en este caso responder al reto ambiental. Alrededor de ese objetivo central se puede a desarrollar toda la unidad o unidades didácticas, planteando proyectos educativos en torno a la biodiversidad, teniendo en cuenta los estándares de aprendizaje y los criterios de evaluación, buscando metodologías didácticas activas y utilizando diversos recursos materiales para abordar la educación ambiental, atender a la diversidad, etc.

Es en el ámbito de los recursos educativos donde los organismos internacionales pueden servir de apoyo. En las webs de estas instituciones está disponible una amplia oferta para todos los niveles que pueden enriquecer tu programación didáctica.

 

Puedes encontrar recursos educativos de interés en https://www.worldenvironmentday.global/es

Más información y referencias:

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